martes

¿Relato de Terror?

Hallo, chicos!
¿Como están?
Yo estoy contenta, porque aquí les traigo algo que para mi ha sido un gran paso como escritora, mi segundo cuento de terror (si es que se puede decir que lo es V_V) y bastante corto en mi opinión.
Esta escrito y dedicado para mis adorados amigos de Adictos a la Escritura...
Uh! Esto fue un reto, pues casi no lo termino, no me gusto como quedo y me toco hacerlo demasiado corto para lo que pensaba...
Pero bueno, aquí se los dejo.



Es Hora De Un Adiós


“Dicen que con la muerte solo se pierde el cuerpo pues el alma permanece a tu lado, porque has sido el ser que más ha amado aquel que ya partió y dejo todo atrás, excepto a ti.”

No sabe cómo han llegado ahí, como es que de un momento a otro han pasado de estar en la comodidad de su pequeña casa a las afueras de la iglesia del cementerio, a estar rodeados de lapidas y de estatuas que adornan las tumbas abandonadas, de aquellas que él llamaba amigas y compañeras en tardes de absoluta tristeza.
El grito resonó en sus oídos con fuerza, repitiéndose una y otra vez, la voz se quedo grabada en su mente, rebobinándose al mismo tiempo que aquel lejano recuerdo de cuando era más niño, los gritos de su hermana, las palabras de auxilio de esta, los últimos de sus susurros antes de morir.
De pronto se encontró sumergido en las en las corrientes del recuerdo, aquella que le llevaban a aquel lejano mar. Aquel lejano mar que sentía que le faltaba. Todos los recuerdos flotaban persistentes, esos trazos de distante tristeza que no querían hundirse en el océano del olvido, que se negaban a dejar de navegar por su mente y por su corazón ya frió.
Otro grito cruzo el lugar a un ritmo veloz y pareció golpearle dentro de sus pensamientos,  sacándole de su mundo de sueños, lo suficientemente rápido para ver como la rojiza y larga cabellera se esparcía por el suelo con un golpe seco, para ver como ese cuerpo delicado se empapaba de sangre y los ojos de color ámbar se cerraban ante sí mismo.
¿Cómo puede ser aquello posible? ¿Acaso sus ojos lo engañan? ¿Acaso su mente ha decidido jugarle una broma? ¿Porque aquellos ojos esmeralda que antes le perseguían en sueños ahora le recuerdan tanto a su adorable Amy?  ¿Cómo es posible que aquella cabellera negra que esconde un rostro pálido y de facciones finas sea aquel que vio por última vez seis años atrás?
Un estremecimiento le recorre el cuerpo entero al notar aquellos ojos fijos en el, como en sus sueños, como cuando se preguntaba a sí mismo si aquella extraña figura era acaso su hermosa Amy o si era solo algo que su mente procesaba y que le hacía sentir bien.
Una mano fría se poso en su hombro y le obligo a arrodillase ante la imponente figura de aquella joven, un escalofrió le hace temblar al mirar lo que aquellos oscuros cabellos esconden en realidad, ya no hay rostro angelical, ni la mirada esmeralda de a quien tanto añoraba, ahora solo hay una calavera blanca con las cuencas vacías y riéndose en un susurro delicado.
El aire abandono su cuerpo al sentir aquel cuerpo esquelético juntarse un poco mas con el suyo y de pronto una extraña visión comenzó a rondarle por la cabeza.
Aguas oscuras le sumergían en la inconsciencia  y le ahogaban poco a poco con viejos fragmentos de una historia triste y trágica, sentía que los mantos negros del pasado le envolvían con insistencia, no querían dejarle olvidar, no querían dejarle seguir adelante.
No son recuerdos buenos los que llegan a su dormido cerebro, no son sonrisas ni risas, son lágrimas, son sollozos y lamentos, esta vez se sumerge en su alma rota por el tiempo, se encuentra de nuevo con el recuerdo de ese instante, con el recuerdo de aquella triste noche en que termino de perder todo lo que tenía en su frágil mundo.
La mano blanca se posa en su mejilla y comienza a hundirse en su piel, pero no logra notarlo, esta nadando en los recuerdos, está sumergido en la imagen de aquella noche, en la sensación de tener a su hermana entre brazos, fría y estática, sin vida alguna, está atrapado en  el sofocante palpitar de su corazón, tiene grabada en sus ojos la imagen del cuerpo ultrajado de su pequeña Amy y del bastardo que se atrevió a tocarla… Esta adentrándose en sí mismo, en lo que se negaba a ver día tras día, estaba siendo consciente de que Amy ya no estaba, de que no volvería por más que lo rogara e implorara al cielo.
Siente un sinfín de emociones asentarse en su pecho, llenándole de incertidumbre, reconoce algunas entre las demás, el dolor y la resignación, le saludan en la distancia, son dos viejas amigas de su corazón, son parte inminente de su vida.
La sangre resbala por su pecho, su corazón comienza a latir lento, demasiado lento para no correr riesgo, sus ojos están clavados en los de aquella calavera, buscando algún rastro de la mirada dulce de su hermana, un ardor le recorre entero mientras algo le quema con fuerza, el olor a carne quemada comienza a sentirse en el ambiente sumergido en las gotas de lluvia.
“Te Quiero, Ethan… Te Quiero, Por Favor No Me Olvides Nunca.”
La voz de su hermana le mece con delicadeza, las últimas palabras de su gemela antes de morir, aquellas que están tatuadas en su pecho comienzan a despertarle de su trance, comienzan a hacerle ver lo que sucede, en lo que el mismo se ha sumergido.
Su cuerpo cede ante la presión y cae con fuerza contra el embarrado suelo, su ropa negra se empapa de lágrimas y sangre que brotan de sus ojos cerrados con fuerza, aun se niega a ver más allá de lo que siente.
Un gemido de dolor le hace reaccionar y sus ojos se fijan un poco más allá, allí esta ella, con su rostro pecoso completamente rojo y mojado por la lluvia, la sangre brota de su boca y mantiene los ojos cerrados, tarareando para sí misma una canción de consuelo.
Su cuerpo le pesa, su cuerpo le duele, pero no hace nada, el dolor físico no es nada, nada con el dolor que invade su pecho mientras se sostiene a si mismo contra el suelo, sus ojos pasan durante una fracción de segundo a la pequeña estatua de un ángel que a poca distancia se encontraba, una foto enmarca la lapida, dos niños idénticos se abrazan con alegría, la niña un poco más baja que el niño que la sostiene en brazos con una sonrisa, a aquel viejo recuerdo de un ayer que jamás podrá borrar de su cuerpo, su mente y su alma.
--Déjame ir – Murmura con suavidad, sentía que el aire no le pasaba, que su corazón no latía como debía – Yo ya te deje ir… Ya te deje ir – Suelta un gemido al tratar de moverse – Yo no valgo la pena. No soy más que un…
--Eres mi hermano y prometiste que nunca me olvidarías – La voz suena furiosa dentro de su cabeza, haciéndole sentir que baja por un espiral.
--Jamás te olvidaría, eres parte de mí… Eres parte de mi corazón, eres mi hermanita y eso no va a cambiar – Su voz se ahoga en los sollozos al mismo tiempo que una mano acaricia su cabello con delicadeza – Pero ya no lo soporto, estoy arto de cargar con esto.
Los truenos suenan en el cielo, la luna escondida está detrás de las negras nubes, la lluvia cae a torrenciales y de pronto todo cesa, de pronto ya no hay nada más que ellos ahí, en el suelo, cayéndose a pedazos por dentro.
Siente que ya no pesa tanto, que ya no hay nada que temer, que puede acercarse y ser feliz, que simplemente las cadenas que le ataban a su soledad ya no existían mas.
Toma aire con fuerza y se arrastra por el lodo, acercándose poco a poco al cuerpo de Diana, puede escuchar su respiración, puede sentir el calor reconfortante que desprende su cuerpo, mira aquel anillo de plata que tiene en su dedo, la D de Diana brilla más que antes, un sonrisa tímida surca sus labios al tempo que atrae su cuerpo al suyo, ella y su padre fueron los únicos que habían velado por él, ella que le dedicaba una sonrisa dulce todos los días en busca de hacerle un poco más feliz, ella que había llegado un poco más allá en su corazón de lo que él podía creer y permitir, la abraza con fuerza, como si temiera soltarla.
Ya no hay miedo ni deseos de acabar con todo, aun está ahí aquel dolor, pero simplemente había decidido dejar ir todo eso que le hacía prisionero del recuerdo, que de pronto ya estaba en libertad.


Porque le ha dejado ir, y ella lo ha dejado ir a él.


Fin.

¿Y que me dicen?
¿Sirvo de escritora? ¿O soy muy mala?
Mmmm
Espero su opinión.

Un Beso
Lu

13 comentarios:

  1. Hola, Lu.

    Me gustó tu relato, aunque es cierto, se quedó corto hacia el final :-S


    Servir para escritora no pasa solo por intentar escribir, pasa también por querer aprender y esforzarse, así que la pregunta te la vas a tener que responder tú :-)

    Beso!!

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  2. Muchísimas gracias por la opinión, concuerdo contigo, pero es que tenia un espacio reducido y me tocaba cortarlo...
    En fin.
    Gracias por tu opinión

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  3. No me pareció como un cuento de miedo, pero igual y a mi no me dio miedo el libro del exorcista. Lo que también no me quedo claro del todo en el cuento es que esta sucediendo, el y primero es de un joven que perdió a su hermana Ami y ahora se esta ahogando en las olas? Y el segundo de un novio que pierde a su amada Diana?
    Bueno saludos y sigue escribiendo, es entretenido tu cuento que es lo importante después de todo.

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  4. Siempre me sorprendes con tu estilo de escritura Lu. Por desgracia hoy en día tratar de transmitir terror en un relato es realmente difícil, tan empachados estamos de lo macabro con el cine y hasta las noticias diarias.

    Quizá necesitaras más espacio para acentuar la angustia emocional de los protagonistas.

    Haz los experimentos que necesites, yo estaré por aquí siguiendote tan cerca como pueda.

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  5. Pues a mi me gustó, aunque tuve que leerlo detenidamente para centrarme entre tanto sentimiento.
    ¿A ti te gusta escribir?¿Te siente bien cuando lo haces?¿Te ayuda a relajarte, a evadirte en tus momentos dificiles o deprimidos? ¿Te emocionas con cada cometnario? PUES YA ESTA LO DEMAS DA IGUAL: TU SIGUE HACIENDOLO.
    SALUDOS

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  6. Mi querida Lu.. estoy de acuerdo con Marcos en algo: estamos "curados de espanto". Creo que hemos visto tanta sanre y viceras, que se hace casi tarea imposible el sentir miedo, pero si, considero que tu relato es de terror.
    A mi parece no basta con hacerte "mear" de miedo, si te deja pensando en lo que leíste, y eso te dá miedo, eso es terror;D

    ¿Si sirves para ello? Ante todo eres tu la que lo tienes que contestar, pero creéme, si eres feliz, y consigues que los demás disfruten de tus letras, yo lo hice con las tuyas, es porque vales... tu si que vales;D

    kisses

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  7. Por cierto que no sé si me expresé bien en mi anterio mensaje. Siempre me sorprendes Lu, pero añado, para que no quepa duda, que siempre disfruto leyéndote.

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  8. Me ha gustado pero no lo encuentro de terror mas bien lo tomo como un drama, esa era mi sensación a medida que lo iba leyendo porque se torna triste por el dolor que lleva dentro.
    bueno es es mi humilde opinión, espero que no te enojes si no te gusta please !!!
    y pienso que debes seguir adelante si te gusta escribir, animo que eres buena !
    kisses ^ ^

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  9. Más que miedo infunde tristeza, me pareció un relato muy dramático y me lo imaginé como un sueño del propio subconsciente del protagonista.

    Y Lu el escritor se hace a base de mucho trabajo, sigue escribiendo y mejorando, ya verás como lo notarás en tus futuros textos ;)

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  10. Me encantó, Lu! Como todo lo que escribes. Más dramático que terrorífico, aunque habría que preguntarle al prota si no estaba un poco acojonado. No me extraña.
    Para mí, todo el que pone todo su empeño cuando escribe, es escritor. Hacerlo mejor solo consiste en trabajo y esfuerzo, y en escribir, escribir y escribir. Así que sigue haciéndolo, que ya estaremos por aquí recordándote lo buena escritora que eres.
    Besitos

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  11. me ha gustado, aunque coincido en que es más dramático que terrorífico (aunque también es verdad que el género de terror ya no da miedo, porque estamos demasiado acostumbrados).
    Y que no te quepa duda: si te gusta escribir y te esfuerzas por mejorar, eres escritora.

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  12. Lu, me encantó tu relato.

    La historia de Ethan está llena de horrores dentro de un ambiente tan tétrico, como el cementerio.

    A veces los malos recuerdos por más que uno trate de borrarlos, permanecen ahí porque esa misma persona tiene atado ese sentimiento de culpa.

    En fin, si tu tienes amigos que te apoyan en las buenas y en las malas es una forma de desahogar y recuperar tu vida de esa pedilla tan infernal, como lo son tus recuerdos.

    A comparación de los relatos que he leído, has mejorado bastante.

    Saludos Karuna ^^

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