jueves

Siempre Allí.

El ejercicio de este mes para la comunidad de Adictos a la Escritura trato de las Sensaciones según un personaje que siempre se ha visto inanimado. Y lo cierto es que la lista que teníamos para escoger era larga pero al final me decidí por uno que puedo asegurar identifica cierta parte de mi. =)
Técnicamente escogí: El osito de peluche. Pero pude decirse que lo transforme para que tomara la forma que yo quería, pero sigue siendo eso... Un osito de peluche.
Así que... Aquí les dejo mi pequeño relato.

Para ti, Minnie.
Por los años en los que me has acompañado como la amiga más fiel.

Siempre Allí.

A veces suelo recordar como cuando apenas tenía cinco años y nos perdimos en aquel cafetal mientras sus delicados brazos me rodearon y sus saladas lagrimas empaparon el moño que adornaba mi cabeza. Aún después de 10 años me embarga la sensación de querer abrazarla con fuerza mientras intento llenarla con mi presencia como otras veces lo he terminado haciendo. Pero no pude hacerlo ese día, yo estaba tan asustada como ella y mis costuras comenzaron a temblar mientras ella se acurrucaba conmigo en un rincón y gritaba por su mamá y su papá con la voz rota.
Fue la primera vez que falle en mi papel de ayudarla pero no el de acompañarla… Mi lugar siempre ha sido el mismo, sobre la colcha color rosa y entre la almohada y la oveja de pelaje blanco como la nieve que olisquea todo lo que puede. Durante muchos años no me he movido de mi sitio a menos que ella me lleve en brazos y me cuente con una sonrisa todo aquello que la hace feliz y con los ojos brillantes todo aquello que la hace sentir un poco miserable. Soy a fin de cuentas la primera y la última de una larga lista de amigos que han pasado por sus manos… Un papel especial en la vida de una niña que ya no es tan niña.
Más nunca he renegado de mi lugar, de mi capacidad de aguantar todo por ella ni el que algunas veces hubiera sido relegada por alguno de color extravagante y pelaje suave que ella abraza hasta el cansancio. Mis manos enguantadas siempre han estado abiertas para cuando ella necesite de tenerme, para cuando simplemente le nazca acompañarme con antes… Como cuando aún tenía diez años y corría por su cuarto tras su pequeño hermano que me llevaba de la oreja riendo con tono estridente, como cuando con un brazo me acercaba a su pecho en las noches y me daba un beso en la punta de mi negra nariz. Incluso cuando se sentaba conmigo a ver esa película de un ratón y una ratona que extrañamente se parecía y se llamaba como yo.
Diez años… Ahora tengo casi dieciséis años desde que unieron mi cuerpo con resistentes costuras de hilo negro y me vistieron con aquel pequeño traje rosa y lunares blancos. Desde que me pusieron a su lado en la pequeña cuna cuando ella no tenía ni siquiera un día de poder respirar y desde entonces nunca la he dejado.
Pero ella a mi si, supongo que es porque ha crecido, porque ya no necesita que este ahí para ella todo el tiempo como cuando de niña tenia pesadillas. Simplemente ya es lo suficientemente capaz de cuidarse, de apartar sus miedos y debilidades, de entender el mundo al que nunca salimos juntas y de dejar atrás su propia niñez. Ojala entonces, yo pudiera decir lo mismo pero me resulta innecesario; y extremadamente doloroso; tener que pensar de alguna forma a que ha llegado la hora de decir adiós a quien durante años y desde siempre ha sido mi mejor amiga, a quien vi crecer, reír, llorar y soñar con un mundo de fantasía que comienza a experimentar.
Escucho el chirrido de la puerta mientras tus pasos delicados se cuelan por el frio piso de tu habitación, la música rock que sale de tu celular retumba en las paredes y a mi lado la pequeña oveja que ha sido mi compañera salta del estremecimiento. Tus botas terminan en algún rincón de la habitación que mis ojos no alcanzan a detallar y tu cuerpo hace ceder el colchón cuando te acuestas en él.
Y entonces la sorpresa parece inundar el algodón que compone mi cuerpo al sentir tus brazos jalarme hacia tu pecho mientras tus labios depositan un beso sobre mi frente de color negro. Una sonrisa inunda tu rostro mientras me sostienes con ambas manos ahora frente a tu rostro radiante y no puedo evitar pensarlo… A regresado a mi la niña de cinco años que lloro cuando nos perdimos en aquel cafetal, han traído de vuelta a la niña que corriendo conmigo en brazos se choco con la puerta de cristal y se corto su pequeño pie derecho. Y al mismo tiempo me pregunto: ¿En que momento te fuiste?
.- ¿Sabes algo, Minnie? – Retumba tu voz mientras tus ojos brillan observándome, el mismo resplandor de años atrás – Eres mi mejor amiga – ríes y me abrazas…
Y fallo de nuevo, porque no puedo abrazarte como quisiera hacerlo, no puedo brindarte mi compañía en calor y amor. Pero tú lo sabes, ¿no es así? A pesar de los años (sean estos diez, veinte o incluso cincuenta años más), de las caídas y las lágrimas que derrames por tu camino, de los amores y los amigos que lleguen y se vayan. Aquí, en el mismo lugar de siempre, sobre la colcha ahora color verde y entre la almohada y la pequeña oveja de pelaje siempre blanco… Vas a encontrarme, como el primer día cuando estuvimos juntas y abandone los estantes de una tienda para acompañarte en tu cuna, como cuando tenías cinco y te perdiste conmigo, como cuando tenías diez y me llevaste en secreto a tu clase para darte coraje (La última vez que me levantaste de la cama)…
Siempre, siempre voy a estar ahí.

(...)

Aclaración: 
Cualquier parecido con mi vida, la realidad o Toy Story es mera coincidencia. 

Canción base
Vídeo extra (Muy, muy triste pero hermoso) 

¿Y que me dicen?
Acepto cualquier comentario, criticas, recomendaciones, sugerencias y demás. =)
Aunque sinceramente espero les haya gustado leerlo tanto a como a mi me gusto escribirlo.
Un beso
Lu (y Minnie)

9 comentarios:

  1. ¡Ay lloré! =( no porque esté mal escrito...Sino porque está cargado de nostalgia =) Me ha encantado y en cuanto a comentarios para mejorar... Una que otra tilde que omitiste...Pero del resto...Genial!

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  2. Ainsss... qué tierno, qué dulce, qué bonito... joo, que la lista es larga:D

    Te quedó precioso, Lu, de verdad que sí^^

    Y, desde el cariño siempre, lo mismo digo que Emma, una que otra tilde te faltó y también sobró por el texto. Pero seguro lo repasas y listo:D


    Kissess

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  3. Realmente muy tierno, siempre estarán allí tengas la edad que tengas!!

    Un gusto leerte!!

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  4. ¡es genial! ¡me ha conmovido muy hondo! ¡muchas gracias por compartir tan hermoso relato! :)

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  5. Es muy triste dejar la niñez, porque sólo se vive una vez.

    Pero, ¿quién dice que somos demasiados viejos para recuperar lo que en un tiempo disfrutrastes y lo quieres volver a vivir?

    Nadie, porque somos humanos y eso nos permite tanto como aprender de nuestros errores y construir los momentos más felices.

    Un placer leerte, mi estimada Lu.

    Saludos Karuna ^^

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  6. Me encantó. Por ahí, se ha derramado alguna lágrima al leerlo, Lu. Me ha emocionado.
    Besos.

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  7. Pues siempre hemos tenido algún muñeco o muñeca que nos acompañen en nuestras solitarias noches, aún una vieja, como yo.
    Añoranzas trajiste a mi memoria.
    Gracias : Doña Ku

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  8. es muy tierno, me ha gustado

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  9. Muy lindo, y muy triste recuerdo que d epequeño tenia un conejito y una ardilla (aun los guardo) a los que siempre he querido

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